Historia de la UPN

La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se creó formalmente en 1955; sin embargo, su emergencia en la educación superior sintetizó la tradición pedagógica alemana representada en el Instituto Pedagógico Nacional (IPN) para Señoritas (1927), la tradición pedagógica francesa -cuya expresión más clara en el país fue la creación de la Escuela Normal Superior en 1936- y la tradición estadounidense, que se extendió después de la segunda guerra mundial, lo cual la convierte en la institución universitaria con mayor trayectoria en formación e investigación en educación y pedagogía en el país.

En el Proyecto Educativo Institucional (PEI) 2020, se destaca la contribución de la UPN al desarrollo de la educación del país, por su aporte a la formación de docentes en distintas áreas del saber y de la investigación, la producción y la difusión del pensamiento pedagógico nacional. 

En sus recientes planes de desarrollo institucional se ratifica el carácter estatal de la Universidad, su naturaleza pública, su misión específica en la formación de maestros y otros educadores, al tiempo que se consolida el propósito de continuar en la producción de saber pedagógico y didáctico, y se caracteriza al Instituto Pedagógico Nacional como escenario de agencia y producción de investigaciones e innovaciones pedagógicas. 

 

La construcción colectiva del Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2020 – 2026 partió de los logros alcanzados en el plan de desarrollo “Formación de Maestros para una Colombia en Paz”, plasmados en la evaluación realizada a sus cuatro ejes y a sus respectivos programas. Así mismo, para realizar el proceso de armonización del Programa Rectoral 2022-2026, se hizo un balance del cumplimiento de los compromisos del PDI 2020-2024 con corte a diciembre 31 de 2022, con el fin de orientar los recursos en función de las prioridades establecidas por la comunidad universitaria, para atender las líneas estratégicas de intervención esenciales para sostener, cualificar y posicionar nuestros compromisos misionales de docencia, investigación y proyección social.


El horizonte del Plan de Desarrollo Institucional retoma los principios planteados en la propuesta rectoral anterior sobre la ética de lo público, el buen vivir, el reconocimiento de la diversidad, el sentido de comunidad y la participación responsable, enfocándolos en tres grandes principios orientadores: la formación, que nos reconoce como una institución que forma educadores; la autonomía, no para reclamarla sino para ejercerla, y lo común, por cuanto nuestro compromiso es de interés general, principio irrenunciable ligado a la autonomía y a lo público.

Con este proceso de armonización, las siete líneas de acción del Plan se reconfiguran en cuatro ejes estratégicos que, en sintonía con el Programa Rectoral anterior, buscan potenciar nuestro carácter pedagógico para el fortalecimiento del campo de la educación, la pedagogía y la didáctica. De esta manera, es posible favorecer los procesos de investigación, la ampliación del horizonte de la pedagogía a través del diálogo con los múltiples saberes y la construcción de conocimientos en nuestros campos de actuación; articular las tareas misionales para tejer mayores y mejores vínculos con las comunidades del país; fortalecer las relaciones interinstitucionales para impulsar el posicionamiento en el ámbito nacional e internacional; legitimar el gobierno colegiado para optimizar los procesos de participación efectiva, e impulsar la convivencia formativa para la dignificación del bienestar universitario, la construcción de una casa digna y ver los conflictos como una oportunidad para leer lo que somos y derivar de allí lecciones formativas.

En el año 2021 a través de la Resolución No. 014621 del 12 de agosto de 2021 el Ministerio de Educación Nacional renovó la Acreditación Institucional en Alta Calidad a la Universidad por seis (6) años. Este es un logro que da continuidad a la primera Acreditación Institucional otorgada el 17 de agosto de 2016 y formalizada a través de la Resolución No. 16715.

De este proceso se destacan varios aspectos positivos que se evidencian en el Informe de Pares Académicos, donde vale la pena destacar:

La actualización del PEI; las estrategias implementadas para consolidar convenios interinstitucionales que fortalezcan la incidencia de la Universidad en el campo social; nuestro modelo de educación inclusiva; una amplia capacidad investigativa; el aumento considerable en movilidad estudiantil; el notable fortalecimiento de la Subdirección de Bienestar Universitario, entre otros.